A raíz de un post que leí ayer, estuve pensando sobre los muertos, sobre los muertos que una va acumulando en su vida. Y si lo pienso fríamente, he tenido suerte, se ha mantenido el orden natural de la vida, al menos en cuanto a familia.
Primero fueron los abuelos, cuando yo era una adolescente que les adoraba, y escribí un texto que con el tiempo perdí, sobre ellos en el día de difuntos.
Yo quería a mis abuelos por sus movimientos, gestos, palabras, aromas. Quería su tacto y sus miradas. Y ahora ya no había nada de ello. Los quería por lo que fueron y no por lo eran.
Era un sentimiento de rabia de los quince años.
Luego ya adulta, fue mi padre, se me quebró algo por dentro que nunca se puede recuperar, y ahora sin tener esa rabia de adolescente, sigo queriéndole por lo que fue y por lo que es, por mucho saco de polvo que se haya convertido.
A la vida le pido muchas cosas, como todos, pero si pudiera elegir una con la garantía de que así sería, le pediría que me conceda el deseo de morir antes que mis hijos. Qué el orden natural se mantenga. Esa sería la experiencia más cruel. Es inimaginable la continuidad de la vida.
Bueno, para ser viernes he tocado un tema nada frívolo.
Así que cambiando de tercio, a todos aquellos que empecéis vacaciones, disfrutadlas, a los que no, disfrutad el fin de semana !!!
Y para los que os gusten los encierros como a mí, el lunes empiezan las fiestas de San Fermín, y el martes, como hago todos los años, empezaré mi crónica de los encierros. Se que es un tema controvertido este. Pero a mí me gustan los encierros.
Es mi gran contradicción. ( las corridas no)
Hace 3 horas

















